La cultura de los incultos…

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EXPRESIONES. 021018.

Pablo Ramírez Puga.

 

No soy Sócrates, pero bien que sé que sí sé algo, por eso me atrevo a cuestionar el rumbo de la cultura en nuestro ámbito político, sobre todo ahora que los nuevos poderosos de Morena se están repartiendo el queso político en la Cámara de Diputados y en el Senado, nombrando como presidentes de las comisiones de Cultura a dos polémicos personajes: el actor Sergio Mayer y la cantante Susana Harp.

Ambos con pedigrís distintos. El primero emanado de la frivolidad de los escenarios teatrales y televisivos y la segunda, cantante rancia del folklorismo oaxaqueño.

Los dos, parte de ese “snobismo” cultural de un círculo social de privilegiados que se visten de cultos para parecerlo, sin entender la universalidad de la cultura como un todo, sino como una élite. De ahí las críticas, las burlas y los desbarres de los elegidos.

La cultura, sin duda, es un producto social. Dice la Enciclopedia de la Política de Rodrigo Borja que Cultura “es la suma de valores, creencias, actitudes y modos de comportamiento prevalecientes en una sociedad, en un momento determinado”. En sí, la cultura comprende muchos elementos: las creencias, el arte, la moral, la ciencia, la tecnología, la tradición, el lenguaje, la religión, el derecho, los símbolos, las costumbres, las relaciones familiares, las vinculaciones entre el individuo y la sociedad, los regímenes matrimoniales, el concepto de autoridad, las jerarquías sociales, la igualdad y cualquier otro hábito adquirido y compartido por los hombres en la vida social que constituyen un legado de siglos de historia común.

Quien entendió, entendió; pero ante la amplitud del tema, está claro que la cultura no puede reducirse a la expresión liviana de lo que dijo un filósofo griego y menos, que por alcurnia le venga “el amor al arte y a los monumentos históricos” cuando la labor de los Harp es más visto como negocio filantrópico que como un altruismo real hacia la conservación de nuestro legado cultural.

La cultura, como la educación, son prioridades elementales para el desarrollo y fortalecimiento de los pueblos, sobre todo de aquellos que se revuelven en la pobreza y que sólo alcanzan la cultura de las masas, no de las élites que representan quienes han sido nombrados para presidir las comisiones en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Por eso la plebe les reclama y los exhibe en las redes sociales, porque en lugar de atender y entender con seriedad los alcances de la cultura y la política, la denigran con sus poses y liviandad.

Como colofón les señalaré que algo similar sucede en el ámbito estatal con quienes están a cargo de la cultura oaxaqueña. Pareciera que la cuarta transformación más que un cambio verdadero es sólo una mutación populista de poco alcance…

EXTRACTOS POLÍTICOS:

.- Y PARA EMPEZAR. HE AQUÍ la frase de la semana: Dice la culta Susana Harp que “AMLO es un buen danzón para bailar”… Esperemos que el de Macuspana no diga después que “le tocó bailar con la más fea”…

.- SIGUIENDO CON LOS “MORENOS”… La nueva clase política se dio cita en la boda de César Yáñez en Puebla, en donde con “austeridad republicana” estuvieron tocando Los Ángeles Azules (los preferidos de ya saben quién), sirvieron langosta, escamoles, vinos franceses, pozole, chilaquiles y, por supuesto, estuvo presente el presidente electo… He ahí la “cuarta transformación”…

.- HASTA QUE DIERON UNA LOS “SALADOS” DEL CONGRESO DEL ESTADO… Rechazaron las cuentas públicas del ex gobernador Gabino Cué Monteagudo de los años 2014, 2015 y 2016, por irregularidades por más de 2 mil 500 millones de pesos… También tuvieron la lucidez de reformar el Artículo 10 de la Ley de Extinción de Dominio para el Estado de Oaxaca para incorporar los bienes incautados por enriquecimiento ilícito, peculado y cohecho… Dentro de toda la palabrería gubernamental en torno a la lucha contra la corrupción, es la primera acción concreta que se lleva a cabo, lo demás ha sido pura demagogia…Esperemos que todo ello redunde en que por fin se aplique la ley en contra de Gabino Cué y su camarilla, así como a toda esa gama de impunidad política que se pasea y ofende a todos los oaxaqueños…

.- QUIEN SE ENCUENTRA EN LA “picota” política y judicial es el edil de Xoxocotlán, Alejandro López Jarquín… No sólo por estar cuestionado “su triunfo” electoral para repetir como edil, sino que pesa sobre él una investigación sobre un desvío de 75 millones de pesos en su gestión… Y si a eso le aunamos el anodino gobierno que ha construido, sin obras y sin cumplir con los servicios más elementales, está más cerca de que se le finquen responsabilidades que gobernar otros 3 años…

.- VOX CLAMANTIS…

Oaxaca de Juárez, Oaxaca; martes 2 de octubre/2018.

confusiopuga@hotmail.com