OLGA SÁNCHEZ DICE UNA COSA Y HACE OTRA.

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Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

ARENA POLÍTICA 06 / 11 / 2019

Otro revés involuntario, o bien, premeditado, en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador, fue propiciado por la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien, por su falta de habilidad política cuando participa, causa desaliento y falta de conocimiento del entramado político en los asuntos que requieren de mayor diplomacia para estar a la altura de las relaciones de la Cuarta Transformación de México.

Cierto es, que es una excelente profesionista como abogada, ex magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Se le reconoce como Doctora Honoris Causa y experta en la impartición de la justicia, pero como Secretaría de Gobernación, no tiene los elementos necesarios para correlacionar a las fuerzas políticas, económicas y sociales del país, ni es el factor de unidad entre los protagonistas del desarrollo nacional.

O es, que también, es limitada en sus funciones por parte del Jefe de la Nación, que no la deja actuar con libertad, como lo hace con su gabinete federal, que poco participa en las acciones de su cometido, porque el presidente no quiere perder su hegemonía o simplemente quiere ser el centro y el foco de atención, el hombre orquesta, el que todo lo sabe y todo lo resuelve.

Es decir, hace falta interacción entre el presidente Obrador y los funcionarios de su gabinete, lo que es igual a la falta de afinidad y coherencia entre los servidores públicos, por eso, hacen lo que quieren, o lo que pueden, porque no están correlacionados, sin embargo, unos dicen una cosa y otros, otra. Tienen diferentes datos, el caso es que el mismo presidente Obrador cae en contradicciones que dejan en evidencia la falta de conocimiento de los asuntos que aquejan al país, en estos tiempos de crisis política, económica y social.

Bueno, es manifestar, que en esta tesitura esta la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien no supo lo que dijo en la toma de protesta del gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, tan cuestionado por su ambición desmedida de ser cinco años gobernador de esa entidad y no de 2, como fue electo por sus electores para empatar las elecciones federales y estatales para el año 2021.

Cabe destacar que Sánchez Cordero, dice una cosa y hace otra, en principio, cuando la Legislatura de Baja California, revocó el mandato de 2 a 5 años, descalificó dicha acción por ser anticonstitucional y atentar contra la democracia, sin embargo, eta vez, lo aplaudió y dijo que este régimen pervivirá por cinco años.

En el acto de posesión del citado gobernante, Olga Sánchez Cordero, abaló y reconoció a Bonilla, como un gobierno de cinco años, argumentando que reconoce la autonomía del poder Legislativo de Baja California, que revocó dicho mandato e hizo reformas a la constitución para prolongar el lapso del periodo del citado gobernante, abucheado y rechazado por la sociedad mexicana, pues es considerado como estereotipo de la corrupción, que no es más, que un retroceso histórico, que en nada contribuye a la democracia del país.

Sánchez Cordero le dio el visto bueno y la bendición al gobernador Jaime Bonilla a quien le deseó éxito en su función de mandatario y puntualizó que pervivirá su gobierno por 5 años, porque hasta el momento es legal la determinación del Congreso del Estado de esa entidad y después, para enmendar su craso error, dijo, que será La Suprema Corte de Justicia de la Nación, el órgano que dará su último fallo, es decir, está en manos de este cuerpo colegiado, al que tendrá que sujetarse el gobernador de Baja California.

O es que se equivocó, o su inconsciente la traicionó, porque presagió que existe la encomienda del presidente López Obrador para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictamine que el gobierno de Bonilla será de 5 años y no de 2, como lo decidió el pueblo bajacaliforniano, lo que significa un retroceso a la democracia y a la participación ciudadana en el gobierno federal de la Cuarta Transformación de México, cuya misión es combatir la corrupción.

y la impunidad, que imperó en el gobierno neoliberal, que durante 36 años saqueo las arcas del país.

Vaya, equivocación de Sánchez Cordero, pero dice el refrán, “palo dado ni dios lo quita”, lo hecho, hecho está, por tanto, la funcionaria, se vio en apuros, que hasta publicó una carta abierta para desmentir o suavizar lo dicho en apoyo de Jaime Bonilla, sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación debe dar marcha atrás al periodo de cinco años para que quede en 2, tal como fue electo, abalado por Instituto Nacional Electoral (INE), que por supuesto rechaza rotundamente los agravios del gobernador mencionado y del Congreso Legislativo de Baja California.

carloscastellanos52@hotmail.com