DIPUTADOS LEVANTADEDOS.

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Mario CASTELLANOS ALCAZAR

ARENA POLITICA 06 / 09 / 2019

 

Hoy en día ser presidente municipal, diputado o senador, ya no es un privilegio y por supuesto que están satanizados por la sociedad o bien por sus electores, que ya no creen en sus representantes populares, bien, porque incurren en promesas falsas, ya no representan alternativa de solución a los problemas sociales, políticos y económicos o porque no rinden cuentas, pero, sí, cometen fraudes millonarios en contra del erario público.

Incluso, se han dado casos muy espeluznantes, es decir, son víctimas de atentados y homicidios a nivel nacional por múltiples razones, por lo que ya no es una garantía ocupar un puesto de elección popular, es decir, están muy demeritados y por supuesto que han sido rebasados por sus electores y de la sociedad en su conjunto, incluso, incurren en fraudes, no rinden cuentas claras y terminan siendo una carga para el pueblo ávido de justicia social.

Entre los más rijosos que incitan a la violencia destacan, el senador de MORENA, Salomón Jara Cruz, Benjamín Robles Montoya, Maribel Martínez, esposos, del Partido del Trabajo (PT). Estos dividen, confrontan a las comunidades indígenas y derrochan los recursos de dudosa procedencia para hacerse promoción en campañas de acarreados y además extorsionan a los presidentes municipales y al mismo Congreso del Estado. Su meta es la gubernatura de Oaxaca.

Son factores de inestabilidad y por lo general tienen el instinto de corruptos por naturaleza. Pocos son los representantes populares dignos de respeto y consideración alguna. La mayoría prometen lo imposible y luego no cumplen, toman acuerdos a espaldas de la sociedad o de sus representados y muchas veces afectan a sus electores con la aprobación de iniciativas, decretos y leyes que no son acordes con la realidad, es decir son incongruentes.

Les dicen dormilones, levantadedos, tránsfugas, rateros, traidores, vendidos y una serie de despectivos, y ahí están, son masoquistas y aguantan el desprecio de la gente, pues no les queda otra, es decir, pierden su honorabilidad, si acaso la tienen, con el fin de seguir pegados a la ubre, es decir, al erario, del que ya no pueden vivir, pero, no solo eso, porque también dividen a los pueblos y crean grupos de choque, es decir, aplican la máxima “de divide y vencerás”.

Para no ir muy lejos, ya lo estamos viendo con la LXIV Legislatura del Estado de Oaxaca, integrada por 42 diputados locales, la mayoría de MORENA (26) y 16 plurinominales. Estos son protagonistas puros, divididos hasta el copete, a más no poder, con broncas, fraudes y sin agenda legislativo a la altura de las circunstancias, es decir, están a la deriva, en el caso de Morena, son diputados sin la mínima experiencia, pues, estos llegaron a la curul por la influencia de la copiosa votación de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, estos, ni siquiera, pensaban ser representantes populares, es decir, se sacaron la lotería, pero ahí, están las consecuencias, estos, ni fa ni fu.

Los diputados locales de MORENA son los más oprobiosos, divididos entre ellos mismos, es decir, el grupo de los 10 y el de los 16 y por supuesto, que la representante de la Junta de Coordinación Política, Laura Estrada Mauro, no tiene la visión política de lo que es la Cuarta Transformación de México y por tanto, ya está dando bandazos, sin embargo, fue impuesta por el senador Salomón Jara Cruz (MORENA), entregada al PRI- Gobierno, ante la falta de criterio legislativo.

Estrada Mauro, se opone tajantemente a rendir cuentas que le exigen los mismos diputados del grupo opositor de MORENA, como se lo han solicitado, auditorías, para la 62, 63 y la actual legislatura 64, en las que bailaron miles de millones de pesos durante los tres años que estuvieron en el cargo, pero eso sí, se disputan el presupuesto como si nada, y así, estos son los representantes del pueblo, pues, son intocables y el caballito de batalla es el diputado morenista Pavel Meléndez, quien tira la piedra y esconde la mano o tal vez lo hace nada más para negociar y sacar su tajada de león.

A los diputados, nadie los audita, hacen y deshacen con el presupuesto que ellos mismos se asignan y hasta presionan al gobierno en turno, se valen, porque son los que aprueban el presupuesto de ingresos y egresos, pero no lo hacen para bien, sino, para mal, para su propio beneficio y otras veces, se ponen en las manos del Poder Ejecutivo y de esta manera mediatizan las demandas del pueblo, es ahí, en donde la ciudadanía ya les puso el dedo y no los bajan de vendidos y traidores.

Hablando de billetes, la 64 Legislatura de Oaxaca se asignó para el año 2019, 680 millones de pesos, más las reasignaciones, en los tres años de su periodo legislativo, llegan a los 2 mil millones de pesos, pero no rinden cuentas y todo lo gastan a manos llenas, en dietas, asesores, prerrogativas, comisiones, aguinaldos y gastos superfluos.

En los años 2015 y 2016, es decir, en la 63 Legislatura, ejerció un presupuesto de los 605 millones de pesos anuales, y de esto, no hay cuentas claras, pero también, la Coordinadora de la JUCOPO, Laura Estrada Mauro y el presidente de la Mesa Directiva, Cesar Morales Niño, se oponen a que se les audite, así, están las cosas con los representantes populares, que por supuesto, no gozan de cabal salud política, y por eso, son la rechifla de la ciudadanía, pero, ahí están, sujetos a las inclemencias del pueblo, porque se rehúsan a tener un trabajo lícito, es decir son muy descarados.

carloscastellanos52@hotmail.com