¿Le entrará AMLO al conflicto de San Vicente Coatlán?

0
446

EXPRESIONES. 100621.

Pablo Ramírez Puga.

Los oaxaqueños sabemos el interés especial que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto en nuestra entidad, considerándola como el eje de su política social y fundamental para sustentar lo que él llama la Cuarta Transformación.

Una 4T basada en apuntalar a las clases más desposeídas con el apotegma: “Primero los pobres”. Un principio que suena bien ante la pobreza imperante en el país y que ha ahondado las desigualdades, principalmente porque los ricos ahora son más ricos y los pobres cada vez más pobres.

Una sinrazón que AMLO aun no le pone piso firme ante su conflicto y polarización con quienes llama “adversarios, “fifís”, conservadores o delincuentes de cuello blanco”. Actitud que ha polarizado al país, haciéndolo entrar en discordancias, confusiones y alegatos que son más de fondo político y económico que social.

Sin embargo, el presidente AMLO le puso el ojo a Oaxaca como el eje de esa transformación que desea implantar en nuestra entidad vía el tren interoceánico y las súper carreteras al Istmo y a la Costa, todo un desarrollo integral plasmado en un documento que se realizó en el mandato del ex gobernador Rodolfo Brena Torres, denominado PLAN OAXACA.

Ahí se plasmó toda la riqueza de un estado, que, como Oaxaca, tiene infinidad de recursos para dejar muy atrás su rezago y marginación ancestrales. En ese documento están todas las posibilidades de desarrollo, desde su riqueza minera (oro, plata, uranio, litio, etc.), sus bosques, su campo, sus litorales, ganadería agricultura y toda esa gama de cultura y riqueza turística que siempre nos ha enorgullecido junto con nuestras tradiciones, historia y arte culinario.

Pero junto con todo ello, también son origen de la mayoría de nuestros conflictos y rezagos, ante la incapacidad tanto de los gobiernos estatales y federales, que no han sabido apalancar tantas posibilidades de desarrollo, dando cauce a muchos conflictos, entre los que se cuentan los de la zona triqui, los Chimalapas y precisamente los Coatlanes, una región en donde se aparenta un conflicto de tierras, pero que en la esencia del mismo estriba el apetito por sus riquezas, principalmente oro y uranio, que aunque se sabe ha sido concesionada su explotación a empresas canadienses, estas no han podido operar ante la presencia de intereses del narcotráfico, que han armado a los lugareños, haciendo casi imposible que las policías estatales calmen y vigilen la zona.

Ahora AMLO regresa a Oaxaca y anuncia que irá a San Vicente Coatlán, sabedor de la riqueza y posibilidades de la región. Y el estará por la zona, del viernes 11 al 13 de junio, después de la veda electoral.

A López Obrador le han planteado que San Vicente Coatlán, Santiago Jamiltepec y el Paso de la Reyna tienen problemas con la delincuencia organizada, incrustada en la región para la siembra de enervantes, pero también interesados en la riqueza minera que ahí existe, por lo que le sugieren vaya pertrechado con la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano. ¿Lo hará así el presidente de la República?

¿Se dará cuenta AMLO de la realidad del conflicto en San Vicente Coatlán, o sólo buscará una negociación más como en la ribera sinaloense?

Son preguntas que se contestarán por sí solas, una vez que AMLO siga pisando suelo oaxaqueño en busca de la consolidación de su proyecto social y político.

EXTRACTOS POLÍTICOS:

.- AHORA TODO MUNDO ESPECULA que “el clan Murat” le entregó a Morena lo que antes era un bastión priista… ¡PUES CLARO! … Todo fue agarrando consistencia desde la sumisión del “cachorro” ante la apabullante 4T que AMLO destinó para Oaxaca… Sumisión, no pactada, sino a conveniencia de la política interna de una entidad que había sido tricolor por excelencia y que sus miembros se solazaron durante casi cien años de hegemonía…. Pero se acabó y tuvo que intervenir el “olfato político” de un reconocido dinosaurio, que como José Murat, se las huele todas y sigue tan campante… El PRI ya había llegado a su nivel de incompetencia y habría de acomodarse a las circunstancias, tal cual sucedió cuando el ixtepecano fue artífice del regreso del PRI a Los Pinos con Enrique Peña Nieto y que sólo le duró el gusto seis años…Ahora había que cambiar y cambió… Se notó en la actitud que ha asumido Alejandro Murat Hinojosa al frente del gobierno oaxaqueño y la socarrona injerencia del clan Murat en el PVEM, para ser parte fundamental en la nueva proyección política que se avecina… De ahí que había de dar cristiana sepultura al PRI en Oaxaca… Y qué mejor que un “Ulisista” como Eviel Pérez Magaña pare ello… Y ahí están los resultados, echando por la borda a los últimos capitales políticos que le quedaban al tricolor en Oaxaca a una derrota, que, si bien no parecía anunciada, sí fue contundente… Los Murat ahora son los sepultureros del PRI en Oaxaca… ¿Quién cree que Alejandro Murat retome un cadáver político?… El destino de Oaxaca puede estar ahora en el PVEM o en el MC que puede ser el antídoto a tanta “morenización” estatal… El tema da para más y seguramente lo abordaremos más adelante…

.- Vox clamantis.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca; jueves 10 de junio/2021. confusiopuga@hotmail.com