TERCER INFORME DE MURAT.

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Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

ARENA POLÍTICA 13 / 11 / 2019

 

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, rendirá su tercer informe de actividades el 15 de noviembre del presente año para dar a conocer el estado que guarda la administración pública, en medio de una laguna de problemas sociales, políticos y económicos, que dificultan el desarrollo de la entidad oaxaqueña.

Hay poco optimismo y mucha incertidumbre, respecto, a este tercer informe, que marca la mitad de su administración pública, en una entidad con un enorme rezago en todos los aspectos de la vida social, pero, más que todo, se vislumbra total disparidad entre los tres Poderes del Estado, estos, son el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que marcan una heterogeneidad en sus funciones, lo que representa total descoordinación, es decir, en Oaxaca, hay un Estado débil y por supuesto, se asemeja a un vacío de poder.

La autonomía, que debe existir entre estos tres poderes, para ejercer responsablemente sus funciones, no se ve, ni se aplica, tampoco se refleja en lo político, económico y social, pareciera que el Estado está paralizado, sin plena justicia, que emana en la violencia e inseguridad, pero a la vez, un Poder Legislativo, sujeto a los vaivenes del Ejecutivo, es decir, no hay tintes de interrelación institucional.

Así, el Plan Estatal de Desarrollo, camina a tentadillas, debido a la falta de coordinación en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a lo que se suma la falta de actividad política y la nula participación del sector privado, Oaxaca que está paralizado por la falta de inversiones públicas, aunque se diga lo contrario, que hay estrecha relación entre los sectores de la producción, pero, lo cierto, que no es así, pues todo marcha a la inversa, es decir de mal en peor.

No hay crecimiento económico, impera el desempleo, la falta de inversiones, obras, y por supuesto, un retroceso en materia educativa, en los servicios de la salud, en seguridad y desarrollo social, por lo que cada día los oaxaqueños demuestran su inconformidad y el rechazo a las políticas erróneas el gobierno estatal.

Todo se vuelve, una ola de protestas, manifestaciones, bloqueos y toma de instituciones por parte de las organizaciones sociales y políticas, sin contar con mecanismos gubernamentales de solución de las demandas, por parte de los funcionarios del gobierno estatal, sin embargo, es el gobierno federal, el que han frenado los ímpetus de mayor inconformidad de los sectores de la población, que no han sido atendidos en sus peticiones ancestrales.

Lo único, que puede sobresalir en el tercer informe del gobierno estatal es sin duda, la participación directa del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien ha visitado, en giras de trabajo, once veces a la entidad oaxaqueña para atender las demandas más sentidas de los oaxaqueños, incluso ha anunciado inversiones y presupuestos para el desarrollo del Istmo de Tehuantepec, del orden de los ocho mil millones de pesos, inicialmente, así, como en obras de caminos rurales, educación, salud y servicios públicos, destacando la terminación de las carreteras Oaxaca- Istmo y Oaxaca- Istmo de Tehuantepec.

De no ser por estas promesas del gobierno federal, el gobierno estatal, estaría en ceros, no obstante, Murat, dejará una deuda de los 16 mil millones de pesos a término de su administración pública, por lo que deja hipotecado a los oaxaqueños, por 20 años, para pagar dicha deuda y por supuesto, la desigualdad social sigue latente, todo esto, se traduce en violencia, inseguridad y el burocratismo del aparato gubernamental.

En resumen, es un Estado muerto en lo político, económico y social, pues, no está funcionando el aparato gubernamental. El Ejecutivo no tiene oposición, que debería ser el Poder Legislativo, sin embargo, este, se ha convertido en un apéndice del gobierno estatal y lo más lamentable es que los diputados del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), que son la mayoría, están al servicio del gobernador, Murat Hinojosa.

Los diputados no tienen capacidad política, al grado que la LXIV Legislatura del Estado está vendida al mejor postor, aprobando las deudas públicas, la última fue de 3 mil 500 millones de pesos, que los legisladores le autorizaron al gobierno estatal, según para obras públicas y el refinanciamiento de la deuda anterior de los 13 mil millones de pesos, sin embargo, no se ve mejoría alguna, pero eso sí, hay opacidad en el manejo de los recursos-.

carloscastellanos52@hotmail.com