¿PRIAN o Morena quién mató a Martha Erika y a Moreno Valle?

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DETRÁS DE LA NOTICIA

Alfredo Martínez de Aguilar

* Martha Hidalgo viuda de Alonso, mamá de la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo, acusó en carta pública al entonces precandidato de Morena a la gubernatura de Puebla en la elección extraordinaria, Miguel Barbosa Huerta, de tener las manos “manchadas de sangre”. * Urge investigar la contradicción que obra en el expediente al reportar el piloto a la torre de control despegar del helipuerto el Triángulo de las Ánimas, mientras Carlos Morán, subsecretario de SCT reveló que el helicóptero despegó de la casa del empresario priista José Chedraui Budib.

Cinco escuetos párrafos del Boletín No. 652 de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGEP) del pasado viernes 25 de diciembre merecieron cumplir 4 aprehensiones ante investigación por evento aéreo de 2018.

Al destapar las detenciones la Caja de Pandora escapó la percepción general que la entonces gobernadora poblana, Martha Erika Alonso Hidalgo y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, fueron asesinados.

La parquedad del comunicado no fue obstáculo para reabrir la herida en el corazón de miles de habitantes del vecino estado de Puebla sobre la caída del helicóptero en que volaban, el 24 de diciembre de 2018.

Martha Hidalgo, mamá de Martha Erika, acusó al entonces precandidato de Morena a la gubernatura de Puebla en elección extraordinaria, Miguel Barbosa Huerta, de tener las manos “manchadas de sangre”.

Recriminó que no se investigue al exsenador en carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador; a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y a la líder nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky.

La indignación de la mamá de la mandataria de extracción panista surgió porque horas después del desplome del helicóptero, Barbosa declaró a un medio nacional que se había tratado de un “magnicidio”.

El dirigente del partido, Marko Cortés, dijo en ese entonces, por su parte, que hay un «silencio sospechoso» por parte del gobierno. Desde el Senado, el PAN también buscaba que compareciera el titular de la SCT.

A dos años en el que perdieron la vida cinco personas, entre ellas la gobernadora y el senador se fortalece la hipótesis inicial de su asesinato, cuya línea de investigación inexplicablemente se mantenía en el olvido.

La Fiscalía de Puebla dio cumplimiento a las cuatro órdenes de aprehensión por los delitos de homicidio y daño en propiedad ajena a título de culpa y falsedad en declaraciones ante una autoridad ministerial.

Las personas aprehendidas son José Antonio N., María Magdalena N., Ricardo N. e Israel N., quienes forman parte de la empresa Rotor Flight Services relacionada con el funcionamiento de la aeronave.

Las detenciones se dieron en la Ciudad y Estado de México, Hidalgo y Puebla. La autoridad judicial determinará su situación jurídica. La Fiscalía de Puebla coadyuvará en los respectivos procesos penales.

No basta, desde luego, la simple acción penal contra los probables autores materiales del presunto sabotaje a los rotores del helicóptero Augusta 109 Grand que Rafael Moreno Valle utilizaba con frecuencia.

Por salud pública del Estado y Gobierno mexicanos, es más importante profundizar y perfeccionar las investigaciones penales para identificar a los probables autores intelectuales del magnicidio en cuestión.

Y ahí, de entrada, brinda una pregunta obligada quién tenía poderosas razones para probablemente ordenar matar a la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo y al senador Rafael Moreno Valle Rosas.

Acaso la “mafia del poder” tradicional del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional (PRIAN) o la nueva “mafia del poder” emergente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Nada nuevo bajo el Sol, en realidad, en el trasfondo de este “compló”. Así ha sido, así es y así será siempre. Eliminar a los enemigos políticos por razones de Estado y/o seguridad nacional o bien, seguridad pública.

A lo largo de la historia de México, desde la época precolombina de manera cíclica y recurrente, Huitzilopochtli, exige ser alimentado con sangre y con corazones humanos, de hombres y mujeres.

El dios de la guerra, se alimentó de la sangre del Cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo; del excandidato presidencial, Luis Donaldo Colosio Murrieta, y del ex líder del PRI José Francisco Ruiz Massieu.

En las páginas negras de la historia mexicana, Huitzilopochtli, se alimentó en el reciente pasado de la sangre de líderes nacionales opositores como el panista Manuel Clouthier del Rincón «Maquío».

Pero la muerte de estos personajes no son las únicas ejecuciones políticas a lo largo y ancho del territorio nacional, de costa a costa y de frontera a frontera. Cada estado, como Oaxaca, tiene sus ejecutados.

Obligado es investigar la contradicción que obra en el expediente en el sentido que el piloto de la aeronave, dijo a la torre de control despegar del helipuerto el Triángulo de las Ánimas, ubicado en la capital poblana.

Carlos Morán, subsecretario de Comunicaciones y Transportes (SCT) reveló que el helicóptero en el que murió la gobernadora de Puebla y su esposo despegó de la casa del empresario José Chedraui Budib.

“Salió de un jardín, de una casa privada ubicada a poco menos de tres kilómetros», señaló el funcionario Pepe Chedraui, es un político poblano del PRI, exdirigente del tricolor en Puebla y exdiputado local.

Interesante es investigar al propietario del helicóptero caído. Nave similar utilizó durante su sexenio el gobernador oaxaqueño Ulises Ruiz, cuya caída en San Felipe del Agua, también pudo costarle la vida.

El helicóptero probablemente saboteado perteneció a Eolo Plus del Grupo Higa antes de pertenecer a Servicios Aéreos del Altiplano (SAA). La nueva propietaria tiene nexos con ex legislador cercano a Mario Marín.

El ex gobernador del PRI en Puebla se mantiene prófugo de la justicia por el delito de tortura cometido en 2005 contra la periodista Lydia Cacho Ribeiro junto con el empresario Kamel Nacif, ‘el Rey de la mezclilla’.

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