VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA PARTICIPACIÓN DEL SENADOR RAÚL BOLAÑOS CACHO CUÉ DEL PARTIDO VERDE SOBRE EL DICTAMEN QUE APRUEBA EL ACUERDO REGIONAL SOBRE EL ACCESO A LA INFORMACIÓN, LA PARTICIPACIÓN PÚBLICA Y EL ACCESO A LA JUSTICIA EN ASUNTOS AMBIENTALES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (ACUERDO DE ESCAZÚ)  

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 Buenos días compañeras y compañeros Senadores,

 Este es un día histórico para México y para todos aquellos que luchamos por proteger su medio ambiente.

 Es un día histórico para la Región de América Latina y el Caribe, y por el impacto favorable para nuestros ecosistemas, también lo es para el mundo entero.

 El llamado Acuerdo de Escazú es un tratado ambiental de derechos humanos, que tiene el objetivo de garantizar el ejercicio de tres derechos fundamentales:

 ·      Primero. – acceso a la información;

·      Segundo. – participación en los procesos de toma de decisiones que pudieran tener impacto ambiental; y

·      Tercero. – acceso efectivo a la justicia ambiental cuando los derechos han sido vulnerados.

 No es la primera vez  en el mundo se impulsan tratados con la altura de miras que tiene el de Escazú. En Europa y Asia, desde 1998 existe el Convenio de Aarhus que también busca proteger estos tres derechos.

 El Acuerdo de Escazú se construye en favor de la cohesión de América Latina y el Caribe como región, reconoce el principio de soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales, promueve la cooperación y colaboración entre los países y, en situaciones de controversia, promueve la negociación antes de acudir a organismos internacionales.

 Es un Acuerdo innovador, es el primer instrumento internacional ambiental jurídicamente vinculante que recoge el Principio de No Regresión e incluye un artículo sobre la protección efectiva a defensores de derechos humanos en asuntos ambientales.

 Esto es fundamental para América Latina, el Caribe y sobre todo para México, en donde hemos sido testigos que las personas defensoras ambientales, las comunidades y pueblos indígenas son objeto de intimidaciones y agresiones por proteger y promover los entornos naturales en sus comunidades o en su país. Este Acuerdo, protege sus derechos humanos y ambientales.

 De la misma forma, la aprobación y la respectiva ratificación del Acuerdo de Escazú es una clara muestra de que las y los legisladores mexicanos hacemos patente el compromiso ambiental y de derechos humanos que tenemos con la región de América Latina y el Caribe, pero, sobre todo con nuestra patria.

 Este instrumento internacional nos ayuda a fortalecer las políticas públicas que combaten la desigualdad y la pobreza; podemos garantizar que todas las personas, las comunidades indígenas, rurales, y especialmente los más pobres, sean capaces de participar y de ser escuchados por las autoridades.

 Hagamos conciencia: México es parte de importantes acuerdos multilaterales para la protección del medio ambiente, como son:

 –       El Acuerdo de París,

–       La Convención Marco de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático,

–       La Convención sobre la Diversidad Biológica, y

–       La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 De esta forma, con el Acuerdo de Escazú fortalecemos la gobernanza ambiental desde su base, y colocamos, una vez más, a las personas en el centro de las decisiones  políticas públicas ambientales.

 Es tiempo de ir, unidos, a la vanguardia con el mundo entero, un planeta verde y sustentable. Sólo hace falta la aprobación de México para que el Acuerdo de Escazú entre en vigor en el mundo entero. Esta aprobación es ejemplo de que somos capaces de poner a nuestro país en sintonía con las políticas públicas de avanzada.

 Políticas que protegen el entorno de las personas, su salud y su bienestar. Es por ello que, una vez más, hago un llamado para que, en conjunto con todos los órganos de gobierno, redoblemos esfuerzos para impulsar la generación de electricidad a partir de energías limpias, renovables y asequibles, a fin de cumplir con los compromisos internacionales suscritos con el mundo  en materia de cambio climático, pero, sobre todo, para garantizar a mujeres, hombres y niños un mejor México, un mejor planeta, por muchas generaciones.

 Por último, reconozco el liderazgo y el trabajo serio y comprometido que llevan a cabo los Presidentes de las Comisiones de Relaciones Exteriores, América Latina y el Caribe, Senadora Beatriz Paredes; y de Relaciones Exteriores, Senador Héctor Vasconcelos, para hacer posible que hoy podamos discutir este Acuerdo.

 Compañeras y compañeros Senadores: todos estamos conscientes que los problemas ambientales no tienen fronteras, y por lo que hemos atestiguado en los últimos años con las migraciones masivas, tampoco tienen frontera los problemas sociales. Por el bien de México, de nuestro ambiente y de las generaciones por venir, les pido su voto a favor de este Acuerdo, novedoso y muy provechoso para la Región.

 Ya lo refería Albert Einstein: “El mundo es un lugar peligroso, no a causa de los que hacen el mal sino por aquellos que no hacen nada para evitarlo”.

 Votemos a favor del Acuerdo de Escazú, un acuerdo ganar-ganar, vivir-vivir.

 Gracias Senador Presidente.